¿Es sostenible el comienzo de Marwin González?



Con nueve jonrones en apenas 74 turnos al bate, el poder que ha demostrado Marwin González ha sorprendido a propios extraños. El súper utility de los Astros de Houston tiene además 21 remolques y promedio de .270, convirtiéndose en uno de los más productivos bateadores de su equipo.

Pero, ¿Qué tan real es este arranque de Marwin? El mismo pelotero dijo en días pasados que es un bateadores "de líneas" y que no está haciendo "nada diferente; sólo selecciono los mejores pitcheos para batear. Eso es lo que estoy haciendo ahora mismo, haciéndole swing a buenos pitcheos".

La primera afirmación está en tela de juicio. En su carrera, el porcentaje de líneas de González es del 19.3%, pero este año ha bajado al 10.2%. Ha sacrificado líneas por batear más elevados: en su trayectoria batea elevados el 31.3% de sus contactos, pero este año la cifra ha aumentado a 40.7%.

Ese comportamiento de bola bateada sugiere que, mientras más elevados, más probabilidad de sacar la pelota del parque: si bien su porcentaje de jonrones por cada elevado (37.5%) parece insostenible, todo indica que Marwin seguirá teniendo un poder para respetar y pudiera superar los 20 por primera vez. ¿Quién quita que llegue a 25?

Lo que sí es cierto y no se puede negar es que realmente ha mejorado en cuanto al reconocimiento de los pitcheos. Ha incrementado considerablemente sus boletos recibidos (de 5.1% en su carrera a más de 12% este año) y ha bajado los ponches de 19.2% a 17.8%. Si se toma en cuenta que la campaña anterior se ponchó en 22.8% de sus turnos, la mejora es sustancial.

Incluso puede decirse que ha sido un poco perjudicado por la suerte: su promedio en batazos puestos en juego esta zafra es de .220. Para su carrera, la cifra es de .299, y el año pasado alcanzó los .311. En parte esto puede explicarse debido a que, entre menos líneas y más elevados, el average en bolas en juego tiene a bajar. Las líneas son más difíciles de fildear y resultan en más hits, y los jonrones no cuentan para el average de bolas en juego, por obvias razones: la pelota deja de estar en play.

Las estadísticas "de moda" parecen favorecer a Marwin: la "velocidad de salida" de sus conexiones es de 90.19 millas por hora, que aunque no lo ubica entre los líderes, está sobre el promedio de la liga.

Para aspirar a tener números de poder élite (lo cual parece poco probable), González tendría que cambiar roletazos por más elevados y líneas, imprimir un poco más de velocidad de salida a sus batazos y subir el ángulo promedio de sus conexiones que actualmente ronda los 10 grados. Para una referencia, dos de los más poderosos sluggers del juego, Giancarlo Stanton y Miguel Sano, rondan los 17 y 22 grados, respectivamente.

Es temprano en mayo, por lo que la evidencia pudiera resultar insuficiente. Pero Marwin González, de sostener su actual perfil de bola bateada y enfoque en el plato, puede mantener un average similar al que presenta ahora mismo (.270) con una diferencia de 80-100 puntos entre su OBP (porcentaje de embasados) y su promedio, y una cifra cercana a los 25 jonrones. Seguramente bajará un poco su ritmo porque algunas de las cifras, como los jonrones por cada 'fly', son muy elevadas, pero una campaña de .270 con 25 cuadrangulares para un utility sería sumamente exitosa.

Andrés Chávez (@andres_chavez13)


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